Cómo afrontar un examen

Estamos en plena época de exámenes, tanto los niños y adolescentes, como los adultos con exámenes de acceso a grado, exámenes de nivel de idiomas bueno, exámenes en general. Parece que el curso escolar se va agotando y llega la hora de rendir cuentas.

Aula

A la hora de enfrentarnos a un examen, nuestro peor enemigo suelen ser los nervios y por supuesto nuestro mejor aliado, haber estudiado lo suficiente. Lo que aquí vamos a ver es cómo afrontar un examen, partiendo de la premisa de que lo llevamos suficientemente preparado.

Lo primero de todo,  seamos realistas, si hemos trabajado, hemos invertido horas y las cosas más o menos sabemos que las llevamos bien, no seamos crueles con nosotros mismos, nada de comentarios negativos del tipo; “seguro que suspendo” “ seguro que preguntan lo único que no he mirado” NO por favor, esa actitud nos hace prepararnos para el fracaso, y precisamente necesitamos lo contario, convencernos de que la cosa va a ir bien, de que hemos trabajado y por tanto todo va a ir en función de eso, es decir, bien. Así que, actitud positiva, “me va a ir bien porque he trabajado”.

Nervioso

Segundo, siguiendo en nuestra línea de realismo, una vez que estemos frente al examen si hay alguna pregunta que no sabemos, parémonos a pensar un poco. Si de verdad es algo de lo que no tengo ni la más remota idea, no pasa nada, dejamos esa pregunta y ya está. Seguramente habrá otras nueve en las que puedo sacar muchos puntos, así que volvemos un poco a los mismo, no nos recreemos en pensar que no tengo ni idea y perdamos tiempo dándole vueltas y vueltas, si no puedo contestar nada, a por la siguiente y ya está, me olvido de esa. Si llevamos el examen bien preparado, eso nos puede pasar con una pregunta o poco más, pero no nos va a hacer suspender.

Tercero, nueva dosis de realismo. Si he preparado el examen bien, seguro que en todas o casi todas las preguntas puedo contestar algo. Tanto si es teoría y me dejo de contar alguna cosa, como si son problemas y no sé responder todos los apartados, estadísticamente en todas puedo contestar bien al menos el cincuenta por ciento de la pregunta mínimo, por tanto, el examen está aprobado, así que por favor, mentalidad de aprobado nuevamente.

Esta tercera idea, no es para conformarnos con un cinco después de haber trabajado, no me mal interpretéis,  es para reforzar la idea de que tenemos armas de sobra para tener una mentalidad positiva, porque es la realidad. La cosa es pensar que el aprobado lo tenemos por descontado, ahora de ahí, hacia arriba.

Y por último y sé que es lo más difícil, durante el examen calma y concentración. Por supuesto en el tiempo de examen no existe nada más a nuestro alrededor, nada de problemas personales o de cosas que tengo por hacer, ni mucho menos pensamientos de qué pasará si suspendo, ya me he cargado un año….NO. Sólo tengo que tratar de estar lo más relajado y concentrado posible. Si el examen está bien preparado, no es en absoluto difícil. Tengo que adoptar una posición de trabajo, relajarme y concentrarme en trabajar durante el tiempo marcado tal y como lo he preparado en casa y por supuesto lo dicho, con la mentalidad de que seguro que me va a ir bien.

Parecen consejos obvios pero mucha gente, sobre todo los adultos, nos olvidamos de ellos en los exámenes importantes y con estas simples cuatro pautas, las cosas pueden mejorar y mucho.

graduation

Así que mucho ánimo a los que tenéis exámenes importantes estos días, por supuesto, a prepararlos para sacar un diez y en el momento del examen pensar que lo más difícil, que era el tiempo de estudio, ya está hecho y que lo que queda, es puro trámite, seguro que va a ir bien.

 

Silvia Carrera Sanjuan

Hábitos de Estudio

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