Recta final

Y bien amigos, ya estamos aquí, fin de la segunda evaluación y principio de la 3ª. ¿Qué tal lo llevamos? ¿Con fuerzas para continuar? ¿Cansados de luchar? Si si, os pregunto a vosotros padres y tutores, que sé que hacéis un esfuerzo infinito en el día a día con vuestros hijos.

Por mucho que los niños y adolescentes vayan bien en clase, todos sabemos que sacar adelante los estudios es cosa del equipo. Por supuesto que el empujón grande lo dan ellos, pero hay que estar a su lado en el día a día, en el control de las tareas si ellos aún no tienen autonomía para hacerlo, en la motivación y los ánimos para ese examen del día siguiente, en la celebración de los aprobados y en el consuelo o reprimenda de las malas notas, vamos, que esto es una carrera de resistencia para todos.

Pues lo dicho, para bien o para mal, comienza la tercera y última evaluación. Los que llevan todo o casi todo aprobado, ya sabéis que es cuestión del último esfuerzo, de no dejar de animarles y de ayudarles a que no pierdan las fuerzas, que es normal que ya estén cansados. Y para los que llevamos suspensos a cuestas, fuerza, no hay nada perdido todavía, nunca mejor usada la frase de querer es poder. Es primordial no dar por perdido el curso.

Si de aquí a que terminen las clases, recuperamos las que llevamos a cuestas o incluso yéndonos al otro extremo, pasamos de suspender 7 a suspender 2, eso es un logro y hay que valorarlo. No tiréis la toalla, siempre queda la oportunidad de mejorar y siempre hay que jugar la última baza. Aunque vayan a quedarles para septiembre, aunque pinte que van a repetir, siempre y digo siempre, hay que luchar hasta el final. Ellos como estudiantes, y vosotros como padres y tutores animando hasta el último momento.

¿Qué pasa cuando en la empresa nos dicen que las cosas van mal y que probablemente nuestro turno o nuestro departamento va a desaparecer?, ¿dejo de ir a trabajar? ¿Y si el turno desaparece, pero a mí me ofrecen pasarme a otro para continuar porque valgo? O lo que es lo mismo, ¿y si resulta que en el global de lengua, me esfuerzo y saco un 5 y apruebo lo que llevo todo el curso suspendiendo? ¿Una menos para septiembre? ¿Descubrir que cuando quiero puedo? O lo que es mejor, ¿mis padres están contentos y parece que valgo más de lo que muchos creían? Aunque parezca que no, los logros de última hora, también cuentan.

No les dejemos creer que en esta vida, uno puede rendirse a mitad del camino, si hay que caer en la batalla, caeremos pero luchando hasta el final, no escondidos.

 

Silvia Carrera Sanjuan

Hábitos de Estudio

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