Notas y Navidad

Se acercan las vacaciones de Navidad, dos semanas para que los niños descansen de los exámenes que acaban de tener y puedan recibir su merecido descanso. Aunque bueno, no siempre es así de idílico. Muchas veces nos encontramos con que cuando estamos a punto de empezar las queridas vacaciones, las notas llegan a casa y… sorpresa, ¡suspensos! Y entonces, ¿Qué hacemos con nuestros queridos niños y adolescentes? ¿Se siguen mereciendo ese descanso del que hablábamos? O por el contrario ¿sería más apropiado tenerlos sentados a estudiar lo que no han hecho durante el trimestre?

 

Estudiar

 

Pues bueno, siempre tenemos ese dilema, la rabia de que no han hecho lo suficiente, y la rabia de que no puedan estar tranquilos disfrutando de los días Navideños. Aunque como casi siempre, la mejor opción la vamos a encontrar en el justo término medio.

Lo más importante, es que sepan que no han trabajado lo que se les exigía, y por tanto, como casi todo en esta vida, eso tiene unas consecuencias  y en este caso, serán  las de recuperar el tiempo perdido. Claro, siempre hay alguna excepción, niños que han estado malos y no han podido ir a clase, que  han suspendido alguna en la que tienen bastantes problemas y no ha sido cosa de esfuerzo, sino de que necesitan dedicarle algo más de tiempo….vamos, que siempre hablamos de los términos más generales.

Pues bien, llegados a este punto, creo que lo mejor sería ayudarles a organizar su tiempo para que tengan momentos de estudio y momentos de descanso. Tenemos que dejarles que sean ellos los que organicen las horas del día, pero siempre con nuestra supervisión. Tienen que tener claros los objetivos de estas dos semanas, que pueden ser tanto estudiar para los exámenes de recuperación, como  ponerse al día en los temas que acaban de empezar para la segunda evaluación  si es que no tienen recuperaciones, o incluso podríamos aplicar esto de la organización de tiempo, simplemente para hacer los deberes que les puedan haber mandado para estos días. Vamos, que dependiendo de las necesidades de cada uno, tendrán que establecer el tiempo que necesitan para acabar todo.  Y ser responsables de su planificación.

Es también necesario que tengan marcados unos objetivos a corto plazo, siempre son más fáciles de cumplir y es gratificante el ir acabando tareas. Es mejor tener un objetivo para cada día, que uno para las dos semanas. Eso sí, los objetivos que marquemos, ¡no pueden posponerse! Si hoy tiene que acabar el tema 2, no vale aquello de: “bueno, hoy no lo he acabado, pero mañana lo acabo y hago también lo pendiente de mañana”, NO. Los objetivos son para cumplirlos. Si nos hemos equivocado marcando un objetivo difícil de alcanzar, eso nos ayudará a aprender a regular nuestro propio tiempo, pero no podemos ir retrasando tareas.

En el planing que los niños marquen con nuestra ayuda, se tienen que cumplir dos cosas imprescindibles: primera, que quede tiempo para el juego, paseos, comidas y cenas familiares…. Pueden salir muchas horas de una mañana para estudiar, y muchas horas en una tarde para el ocio, siempre que estén bien organizadas. Y segundo, al final de las dos semanas, tienen que estar completas todas las tareas. Si tenemos muchos exámenes o muchos deberes, habrá que madrugar más o robarle alguna hora a la tarde. Si sólo tenemos unos pocos deberes de Navidad, bastará con estudiar un ratito por la mañana, pero lo dicho, al final de las vacaciones, tiene que estar todo acabado y corregido.

Por concluir, las vacaciones son para disfrutarlas, pero si uno no ha hecho bien su trabajo, tendrá que dedicar el tiempo de las mismas a rehacerlo.  Claro que como padres y tutores es duro verles estudiando en vez de jugando estos días, pero seguro que así, para la próxima, sabrán que estudiar durante el curso, merece la pena para disfrutar plenamente de las vacaciones.

 

Silvia Carrera Sanjuan

Hábitos de Estudio.

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