La importancia de un buen hábito

Ahora que los niños y adolescentes comienzan de nuevo las clases, nos invaden los buenos propósitos, tanto para nosotros como para ellos.

Y no me refiero a los propósitos de apuntarme al gimnasio o quedar un día a la semana para echar un partido con  los colegas, me refiero a los puramente académicos, a los de “estudiar desde el principio”

Quién más y quién menos se ha convencido alguna vez de que lo mejor, es llevar las cosas al día, “si lo cojo desde ya, no voy a tener ningún problema” y lo mejor es que es totalmente cierto, pero nada, hasta que no vemos que se acercan los problemas, no nos da por ponerles solución, somos más de trabajar bajo presión.

Pero bueno, esta teoría, quizá es menos mala para nosotros los adultos, pero a los niños, no hay que permitirles que se apoyen en ella.

Un buen momento para empezar a trabajar es YA. Aunque aún no tengan deberes, aunque casi no hayan dado nada….., como les digo a ellos… ¡¡EXCUSAS!! Las clases han empezado y por tanto, el tiempo de estudio también.

Aula 01 - Repasos
Aula 01 – Repasos

Es importante que fijen desde el principio su horario de estudio. Por ejemplo, hablando de primaria,  a las 17:30 meriendan y a las 18:00 se sientan a hacer deberes. Y aunque ahora puedan tener más libertad de horario porque aun hace buen tiempo y demás, es bueno que la hora de estudio quede ya fijada. Lo mismo sucede con la duración. Si calculamos que durante el curso van a necesitar dos horas, aunque no tengan deberes, son dos horas de trabajo. Podrán leer un cuento, un comic, hacer alguna actividad didáctica a través del ordenador, pintar, enseñarle al hermanito los colores en inglés…lo que sea, pero será su tiempo de trabajo, y cuando pasen las dos horas, o el tiempo que estimemos oportuno, a jugar, a ver la tele, a descansar, lo que ellos quieran, ya han acabado sus tareas, ya han terminado su trabajo, así que a disfrutar.

Y para los de secundaria, la cosa es todavía mucho más evidente. Por poco que hayan dado en clase, siempre avanzan materia, el profesor siempre explica algo nuevo, pues bien, en casa, tenemos que empezar cogiendo ese hábito del que hablamos. Desde el primer día, se tienen que sentar el tiempo que consideremos necesario, y tienen que repasar todo lo visto en clase. Claro que cuesta, y sobre todo al principio, pero es nuestra misión conseguir que eso que ahora es un esfuerzo poco a poco, se convierta en un hábito.

Y bueno, por supuesto bachillerato. Aquí el hábito ya hace mucho que tiene que estar creado. Aquí ya son unas cuantas horas la que hay que dedicar a estudiar, a estas alturas, ya no hay excusa que valga y eso, se lo tenemos que hacer ver, muy pero que muy pronto para que no les “pille el toro”.

Maneras de conseguirlo, pues aunque parezca mentira, las hay, lo que tenemos que tratar es de encontrarlas. A cada niño le podemos motivar de una manera diferente según sus gustos y costumbres.

En la siguiente entrada, hablaremos de algunas de ellas, de momento, vamos a ir haciéndonos a la idea, de que tenemos que ponernos y ponerles las pilas.

Silvia Carrera Sanjuan

Hábitos de Estudio.

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